Inteligencia del dato clínico
Transformamos la información clínica en datos de calidad, estructurados, estandarizados e interoperables, capaces de dar soporte tanto a la práctica asistencial como al uso secundario de los datos en investigación, innovación y análisis poblacional. Este enfoque permite a las organizaciones sanitarias trabajar con registros fiables y sistemáticos.
La información clínica suele encontrarse dispersa, heterogénea y, en muchos casos, en formato de texto libre. Nuestro enfoque permite convertir estos contenidos en modelos de datos estructurados, coherentes y reutilizables, adaptados a la realidad operativa de cada organización sanitaria.
Trabajamos con estándares como ISO 13606, openEHR y, en el contexto español, norma CMDIC, asegurando una base sólida para la interoperabilidad, la continuidad asistencial y la explotación analítica del dato.
Este proceso permite que los datos clínicos dejen de ser un lastre operativo y se conviertan en un activo ordenado y clasificado, útil tanto para el cuidado directo del paciente como para su reutilización en investigación y mejora del sistema sanitario.
Identificamos y codificamos conceptos clínicos mediante terminologías y clasificaciones de referencia internacionales, como SNOMED CT, ATC, RxNorm y LOINC, garantizando una semántica homogénea e interoperable en toda la institución.
El etiquetado se realiza conforme a la normativa vigente, permitiendo que la información pueda ser comprendida, compartida y reutilizada por distintos sistemas, profesionales y organizaciones sin pérdida de significado clínico.
La información clínica estructurada y codificada se transforma al modelo común OMOP CDM (Observational Medical Outcomes Partnership), ampliamente utilizado en investigación clínica y epidemiológica. Este proceso garantiza datos consistentes, completos y comparables, facilitando su reutilización en estudios observacionales, análisis de tendencias sanitarias, evaluación de resultados en salud y desarrollo de modelos predictivos basados en datos clínicos reales.
Diseñamos flujos automatizados para la validación, normalización y actualización continua de los datos clínicos, reduciendo errores manuales y mejorando la eficiencia operativa.
No nos limitamos a verificar la correcta codificación de diagnósticos y procedimientos, sino que realizamos una evaluación integral de la calidad del dato primario, analizando coherencia, completitud y consistencia desde su origen.
Ayudamos a las organizaciones a definir y consolidar su propia cadena de valor del dato, orientada a generar conocimiento y apoyar la toma de decisiones.
Cuando es necesario, incorporamos estándares de calidad como JCI y EDQM y adaptamos las mejores prácticas de interoperabilidad al contexto clínico, tecnológico y organizativo de cada institución.

¿Por qué es importante?
Interoperabilidad
Facilitamos que la información sanitaria pueda compartirse, entenderse y reutilizarse entre distintos centros hospitalarios no solamente a nivel nacional sino también a nivel internacional, evitando duplicidades, pérdidas de información y barreras técnicas o semánticas. Esto permite a su vez que los centros hospitalarios puedan tener una mejor posición en redes federadas de investigación, consiguiendo de esta manera que el hospital pueda situarse a la cabeza de la investigación clínica y fomentando la colaboración y conectividad con centros de investigación e innovación.
Cumplimiento normativo
Apoyamos a los hospitales y organizaciones de salud en el cumplimiento de los requisitos legales y regulatorios en salud digital, incluido el envío del CMBD a los servicios de salud de las comunidades autónomas en el caso del sistema sanitario español.
Calidad del dato
Mejorar la calidad del dato clínico significa contar con información más precisa para la investigación, la gestión y la práctica asistencial, y por tanto decisiones más seguras y fundamentadas.
