FHIR y openEHR: los lenguajes que permiten que la sanidad se entienda
Los estándares FHIR y openEHR están revolucionando la forma de estructurar e intercambiar información clínica. Son la base de una sanidad conectada y preparada para el futuro.
Uno de los grandes retos del sector salud es que los sistemas no “hablan” el mismo idioma. Cada solución tecnológica registra la información a su manera: nombres diferentes para los mismos conceptos, estructuras incompatibles y formatos difíciles de integrar.
En este contexto, la interoperabilidad se convierte en un requisito fundamental para que los datos puedan viajar entre profesionales, servicios, hospitales y plataformas regionales.
FHIR: el estándar que facilita el intercambio ágil
FHIR (Fast Healthcare Interoperability Resources) ofrece un modelo moderno basado en APIs que permite que diferentes sistemas intercambien información de manera rápida y segura.
Sus ventajas principales son:
- Recursos clínicos modulares y fáciles de integrar,
- Menor complejidad técnica,
- Compatibilidad con ecosistemas digitales más amplios,
- Soporte para aplicaciones móviles, portales de pacientes y herramientas de IA.
FHIR es el idioma que permite que los sistemas se entiendan “en tiempo real”.
openEHR: la base para un dato clínico sólido
Mientras FHIR se centra en el intercambio, openEHR se centra en el dato en sí.
OpenEHR permite modelar la historia clínica con arquetipos clínicos estandarizados que representan procesos reales: antecedentes, exploraciones, mediciones, diagnósticos, episodios asistenciales…
Esto garantiza:
- Consistencia semántica,
- Calidad del dato independiente del software,
- Longevidad de la historia clínica,
- Estructura preparada para análisis avanzados.
El valor está en la combinación
Un hospital moderno necesita ambas cosas:
- Datos clínicos bien modelados (openEHR)
- Capacidad de intercambiarlos con cualquier sistema (FHIR)
Esta combinación crea un entorno donde la tecnología deja de ser un obstáculo y se convierte en un acelerador.
En Navalón Health ayudamos a las organizaciones a integrar estos estándares de forma estratégica, garantizando que cada dato se pueda usar, compartir y aprovechar.
“FHIR conecta sistemas. OpenEHR da sentido clínico a los datos. Juntos forman la base de la sanidad interoperable.”



